domingo, 2 de octubre de 2011

Puerto cacao


Hoy 2 de octubre del 2011, el diario El Universo en su suplemento dominical La Revista, nos entrega unos fotogramas de la actual calle Panamá, los mismos que fueron capturados en 1949: "un grupo de estudiantes de la Universidad de Pennsilvania vino a Guayaquil para realizar un trabajo de investigación que consistió en registrar las imágenes de esta ciudad en una travesía en tren hasta la ciudad de Riobamba durante su estadía en ese año."


En estas imágenes podemos apreciar una ciudad con olor a cacao en la que sus pobladores trabajan sin descanso y sin prisa bajo los portales de este puerto. Los fotogramas ye el film lo pueden ver en los siguientes links.


Fuente: Archivo Diario EL UNIVERSO (textos). Museo Universidad de Pennsilvania(fotogramas).

viernes, 29 de abril de 2011

Doña Hamaca Rodríguez-Pérez

En mi memoria está latente la presencia de una cómoda hamaca en casa de mi abuela, mi casa. En ésta, me obligaba a dormir la siesta durante mi infancia, tardes calurosas que se soportan mejor al mecerse lentamente en una buena hamaca, de mocora, claro está. Sin embargo, desde que salí de casa no tuve entre los enseres de mi vida de soltero o de casado este elemental ícono del descanso y relax que posee la facilidad de transportarme a otras épocas y me regresa al presente con su natural vaivén. Pero no fue hasta ahora que con Lorena tomamos la decisión de instalar en la sala de nuestro departamento una linda hamaca blanca de lona (la mocora está desapareciendo lentamente y con ella también las manos que las tejen), por eso nos armamos de broca, taladro, tornillos, cabo y media hora para decidir su mejor ubicación y, así se concretó su instalación. El trajín de la rutina no me permite aprovecharla para sobrellevar el sopor de la tarde del puerto, pero igual sirve para llegar en la noche, mecerse un rato, leer, adormitar, simplemente no hacer nada o quizá -como en este momento- escribir algo. Ya era hora de volver a tenerte en algún rincón de nuestra casa, bienvenida Doña Hamaca Rodríguez-Pérez.

viernes, 6 de agosto de 2010

Después de muertos amarnos más


El 9 de febrero de cada año, un grupo disímil de personas se reúne ante la tumba de Julio Alfredo Jaramillo Laurido, quien desde su muerte, en esta misma fecha pero en 1978, se convirtió en el ícono musical ecuatoriano. Esta congregación en la puerta 13 del Cementerio General de Guayaquil se viene realizando desde hace diez años aproximadamente y consiste en el acercamiento de cientos de personas a la tumba del Ruiseñor de América para rendirle su homenaje: llevar flores, mostrar pancartas con frases alusivas a la pasión por J.J., vestir una camiseta con su imagen y claro, tomarse un trago mientras todos cantan una y otra vez cuanta canción grabó Julio.

EL ritual empieza desde que el cementerio abre sus puertas y se extiende durante todo el día hasta que el campo santo cierra. Las formalidades transcurren en las primeras horas cuando personalidades del Municipio entregan una ofrenda floral en símbolo de respeto y recordación, luego de eso, no hay libreto. Generalmente, los 9 de febreros son días de lluvia o grises, ambiente que se convierte en el marco más acorde con esta especie de ceremonia luctuosa cantada, bailada y bebida. Cualquier lugar cerca de la tumba es bueno para acomodarse pues las jornadas pueden ser tan largas como uno desee.

Allá llegan los que lo conocieron, los que cantaron con él, los que lo acompañaron en una larga noche. Se dice que por ahí aparecen también sus amores, así como algunos de sus hijos que en su mayoría cantan un par de canciones para recordar a su padre. En el lugar se pueden ver a rostros interesados por cada detalle; a los que acuden cada año y saben cómo transcurre la jornada; a los que están presentes por primera vez; a los cronistas, fotógrafos y escritores quienes a su vez conocen a los improvisados animadores y músicos y forman casi un sólo grupo; a los que vinieron desde lejos a ofrecer sus sentimientos de respeto y, cuando digo de lejos, me refiero de otras ciudades y países que reclaman como suyo al ídolo, ratificando así su condición de universal.

Muchas de las personas que acuden al cementerio continúan la jornada en otros lugares que ofrecen diversos espectáculos en honor a J.J., uno de estos es el bar la Taberna, ubicado en el cerro Santa Ana, donde desde hace 8 años aproximadamente se organizan presentaciones artísticas donde el ingrediente principal es el repertorio de Mr. Juramento, como también se lo llamaba. En este bar, cuenta su propietario Manuel Vélez Linares un cerreño de cepa, Julio Jaramillo se reunía a cantar en largas noches de bohemia con su tío abuelo quien vivía en el lugar y además tenía su taller de armas, por esta razón Vélez a dedicado una esquina de la Taberna a la memoria del Inmortal, el ahijado de CAAR (Carlos Armando Romero Rodas, recordado radiodifusor guayaquileño y uno de los compañeros de sus múltiples aventuras) esquina que él la considera un altar, ahí tiene fotos, discos de vinilo, camisetas, recortes de periódicos, todos dedicados a Julio. Este año en se presentaron en este lugar Héctor Napolitano, Don Celso (suegro del dueño) y el periodista quien recitó unos poemas con el fondo musical de Napolitano. La noche concluyo con una pertinaz lluvia y con los bohemios satisfechos.

Seguramente Julio Jaramillo jamás imaginó que despertaría tanta pasión, que uno de los versos de la ya célebre canción que tanta fama le dio, la que compusiera el puertorriqueño Benito de Jesús, “Nuestro juramento”, se convertiría en realidad gracias a sus seguidores, los que aumentan cada día y le cumplen la promesa de “después de muerto amarlo más”.

martes, 28 de julio de 2009

¿Y el MAAC? ¿y la ruta del libertador?....ya Simón

De estos temas, tan comentados en estos días, sólo diré: una vez más Simón Bolívar entró en Santiago de Guayaquil por la fuerza y por fines políticos.



miércoles, 8 de julio de 2009

¿Lluvia de julio?


Esto si es raro, ¿llover en Guayaquil en julio? pues así sucedió ayer 7 de julio de 2009. Estoy seguro que todos aquellos que andan en la onda del "calentamiento global" y demás dirán que eso es lo que nos toca y que esta es otra señal del deterioro del planeta, no lo dudo, pero quien sabe.....

En todo caso, así están las cosas desde el puerto, lo vi desde la ventana.

Foto: Diario El Universo

viernes, 12 de junio de 2009

Antes por que no habian, ahora...no nos enteramos


La imagen de algunas personas de afuera, acerca de Guayaquil es que es una ciudad de paso, en la que no hay nada que hacer, ciudad de negocios, puerto, con todas las implicaciones (más malas que buenas) que aquello acarrea. Quienes vivimos aquí, sabemos que en los últimos tiempos la realización de eventos culturales han aumentado y son cada vez más variados y de diversas expresiones artísticas: Eurocine, Edoc, Cerro de cuentos, Musimuestras, Fiesta de la música, Faal entre otros que desarfotunadamente NO SE CONOCEN, inclusive los mencionados son muy poco o únicamente promocionados por medio tradicionales. En nuestros días la tecnología funciona mucho más que el "boca a boca" y las formas de prococión son tan o más variadas que la cantidad de eventos que hay. Hoy será el 3er. día del Musimuestras y recien me entero por el Universo, por favor, en los presupuestos de organización se debe considerar el rubro de publicidad (entiendase promoción pagada) no esperar únicamente que los medios "hablen" del hecho. El retorno de la inversión se justificará cuando todos nos enteremos a tiempo y asistamos masivamente a estos encuentros y entonces podamos decir que en Guaayquil hay harto que hacer.

sábado, 6 de junio de 2009

SLOW CITY


Hace un par de días, mientras esperaba para entrar a una reunión de mi no tan slow vida, encontré una revista dedicada al Slow Food, tendencia internacional a disfrutar de sesiones de comidas largas con entremés, sobre mesa, copas de vino, charlas y demás, claro todo lo opuesto al fast food y por lo menos a mi día a día y al de muchas de las personas que conozco. El artículo inclusive hablaba de las slow cities, lugares en los que se pueden visitar mercados para hacer las compras de la slow food que luego se degustará, en las que es posible andar en bici en vez de andar en bus o auto y fue entonces que encontré un detalle al respecto: estas ciudades debían tener menos de 300 mil habitantes para poder encajar en la categoría. La propuesta es interesante, diría que hasta tentadora, pero con el último requisito Guayaquil ya no calificaría.
Camino de regreso a Las Peñas (el lugar más antiguo de la ciudad, donde tengo una tienda de souvenirs) y luego de haber atravesado el centro a pie, tarea que disfruto cuando quiero andar slow, me puse a ver con detenimiento este apacible barrio y pensé ¿es Guayaquil una slow or fast city? La verdad me parece que no depende de la city o la food y menos de la cantidad de habitantes, cada uno de nosotros andamos la ritmo y velocidad que queremos, podemos salir corriendo a cualquier lugar en Guayaquil a las 7 de la noche y entonces será la rush hour o quizá esperar hasta las 7:45 y encontrar mucho menos tráfico y entonces haber empezado una noche slow. Conozco algunos amigos a quienes no los recuerdos apurados por llegar o hacer algo, sus estilos de vidas fueron diseñados y moldeados por la calma que quisieron ponerles a sus días, igual que los que andamos mas apurados, también nos lo planeamos así, pues tuvimos la oportunidad de decir no a ese “mega proyecto” que deja “mínimas utilidades” y es un gran time-comsuming, por lo tanto estaremos in a rush……,términos y tendencias que no definen personas o ciudades. Queda abierto el tema, a lo mejor Guayaquil puede entrar en la categoría slow city o tal vez en la de fast metropili. Los dejo pues decidí tomármela suave y me escapo al MAAC (viernes 15h30) para arrancar slow este fin de semana.